MI ÚNICO HÉROE EN ESTE LÍO

El día domingo, Racing consiguió una victoria más que importante en Nueva Italia, derrotó a Alumni por 1 a 0. Hoy queremos destacar el amor, la pasión y el profesionalismo que mostró Leonardo “calidad” Rodríguez, el guardián del arco académico.

 

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Leonardo Ródriguez, o “El Cali”, como todos lo conocen en Nueva Italia, viene defendiendo los colores de Racing desde hace muchas temporadas y de a poco se convirtió en un jugador invaluable y figura de la academia en estos últimos años.

Al Cali todos lo quieren, es uno de esas personas a las que se le nota la bondad en su sonrisa y en su mirada, pero no por esto es arquero de la academia. El Cali ha protegido su arco con uñas y dientes, hasta arriesgando su propio físico para que a Racing no le conviertan. Y justamente de eso queremos hablar, luego de ser figura en la primera fecha, frente a Argentino Peñarol, en donde atajó un penal en un momento clave del encuentro, llegaba el segundo partido de local.

Alumni arribaba al Miguel Sancho y llegaba la hora de salir al terreno de juego, aparece el Cali, la gente aplaude, va a su arco, la gente corea su nombre, él sonríe y los aplaude, como devolviendoles un poco de todo ese afecto que le brindan.

Arranca el juego, todo marcha como el “1” espera, tarde tranquila, los defensas hacen bien su trabajo y Leo solo se ocupa de descolgar uno que otro centro llovido y ver pasar algunas pelotas lejos de su arco, todo iba bien y Racing ya ganaba, con poco juego pero sin sufrir demasiado que es lo que más le importa a los arqueros. Hasta que todo se complicó.

Un centro mal echado se termina cerrando demasiado y empieza a complicarle la posición al “1”, que la siguió con la mirada y hasta tuvo que pegar un salto hacia atrás para que nada lo sorprenda. La pelota se fue casi rosando el ángulo del segundo palo y el Cali cayó enredado sobre la red lateral interior del arco, ahí se le doblo la rodilla.

La tensión se hizo presente en todo el estadio, el Cali estaba tirado dentro del arco y rápidamente sus compañeros llegaron a asistirlo, luego el árbitro llamo a los médicos y ahi estabán, hinchas, jugadores y médicos expectantes de la salud del “1” y más de uno rezando por que solo sea un golpe o una mala caída.

Racing ganaba 1 a 0 y restaban pocos minutos para que termine el juego, el equipo ya había hecho los 3 cambios y al Cali le dolía mucho la rodilla. Todos pensaron, la academia queda con diez hombres y algún “loco” se calza los guantes y la remera de arquero y se queda como en el campito, reboliando todas las que vengan. Pero no, con una encintada casi grotesca, el “1” se paró, la pierna le dolía y casi ni se movía, faltaban 7′ y los defensores lo tuvieron que resguardar para que ninguna vaya al arco.

Roto y todo y porque tenía que ser así, la última pelota vuela al área y apareció uno de Alumni, mano a mano contra el Calí, que se paro y esperó el cabezazo fulminante y saltando hacia atrás saca la última pelota del partido, el árbitro pito el final, Racing ganó y el uno salió nuevamente ovacionado del Miguel Sancho. Leonardo Rodríguez, el héroe de Nueva Italia.

El médico. Al dialogar con el encargado de la salud del plantel académico, nos comentaba que habría sido una distensión del ligamento interno de la rodilla derecha, pero que en los próximos días se someterá a exámenes médicos que despejarán todas las dudas sobre la lesión.

El compacto de la victoria, a los 3:03 minutos aparece la jugada del golpe y la odisea del Cali para terminar con su arco en cero. Fuerza Cali, esperamos que no sea nada grave.

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